Cuando uno tiene que desarrollar un juego pero no tiene una idea para comenzar, nunca están de más los monstruos y los cañones. Sólo hay que darle un toque de originalidad: el cañón es láser y la música es reggae. Listo, ya tenemos un juego nuevo...
Construye la torre más alta posible con los bloques que te envían los dioses. Para ello, toca cualquier parte del pantalla de modo que las piezas queden en el lugar óptimo; de otro modo, el ancho del edificio se irá reduciendo hasta volverse imposible su construcción.
La buena noticia es que la ciencia ha corregido el problemita de la falta de gravedad en el espacio. La mala noticia es que ahora necesitarás poder caminar por las paredes...
Si fueras una criatura bidimensional ubicada en las caras de un cubo 3D, cada pared sería un portal a una dimensión paralela. En nuestro mundo tridimensional, en cambio, los portales dimensionales se comportan como paredes comunes y corrientes.
Una aventura corta pero intensa donde cada escenario es diferente de un modo inesperado. Y con una moraleja al final, porque es un juego bélico anti-guerra. O quizá signifique que hay que matar con mayor precisión... Mmm...